¿Cómo
podríamos relacionar las tradiciones y comportamientos de civilizaciones
primitivas latinoamericanas con la obra de Ana Mendieta y cómo influyen en
ella?
Ana
Mendieta nació en La Habana, Cuba en 1948, a los 12 años para escapar del régimen
de Fidel Castro sus padres la enviaron a través de la Operación Peter Pan a
Estados Unidos donde crece exiliada, lejos de su familia y de sus raíces culturales.
Más tarde estudia en la universidad de Iowa.
Su
trabajo es autobiográfico, se centra en temas como el feminismo, la violencia,
la vida, muerte, el lugar y la pertenencia. Su trabajo se baso en la experimentación
con el land art, body art y performance, donde utiliza su cuerpo desnudo como
lienzo para conectarse con la Madre Tierra y exploro su relación con el lugar.
Una
de sus obras más conocidas es la serie “siluetas” donde emplea materiales
naturales como hojas, arena, césped y sangre. Este ultimo empleado en varias de
sus más significativas obras donde hace críticas hacia el maltrato a la mujer y
la violación, sobre este tema y el uso de este tipo de material en los
trabajos, la escritora Mary Jane Jacob
en su libro Ana Mendieta: la “silueta” de la serie (1973-1980) donde sugiere
que el interés de Mendieta por la santería fue uno de las mayores influencias,
por su parte Mendieta veía la sangre como algo mágico y poderoso, para ella
simbolizaba el catolicismo en México, a la vez que representaba los rituales mágicos
de antiguas civilizaciones.
Al
igual que lo hizo Aby Warburg al estudiar muy de cerca las creencias,
tradiciones y rituales de las comunidades de indígenas pueblos y hopis, Ana
Mendieta gracias a sus raíces cubanas que nunca abandono a pesar del exilio también
se preocupo por estudiar y conocer acerca de la santería, religión que combina
creencias de la religión Yoruba con la religión católica romana y las
tradiciones indígenas de América. Para la artista debió ser bastante fácil acceder
a todas estas tradiciones y rituales ya que la santería es propia de las clases populares en Cuba y aun ahora se
llevan a cabo varios tipos de ceremonias tradicionales de esta religión.
Hay
otro punto importante en las influencias en el trabajo de Ana Mendieta y ese es
su profunda admiración por una tribu de indígenas en especial, el pueblo
Tainan, que fueron habitantes precolombinos procedentes de América del Sur, y se
instalaron en las Bahamas, las Antillas
Mayores y el norte de las Antillas Menores. Las principales características que
pudo tener en cuenta Mendieta para su trabajo artístico, pudo ser el hecho de
que los tainos andaban descalzo y desnudos, teniendo así un mayor contacto y relación
cercana con la tierra y los elementos que los rodeaban, también solían
adornarse pintándose el cuerpo y usando accesorios hechos en piedra y semillas,
frutas de diversas plantas y plumas de colores vivos.
En
mi opinión personal para entender la obra de Ana Mendieta hay que conocer su
vida, su origen, los ejemplos nombrados antes muestran muchas de esas cosas,
sus intereses y lo que pensaba plasmar en sus performance y esculturas, por
ejemplo la serie “Silueta” donde reproduce rituales indígenas y santeros propios de su cultura de origen y
la falta que generaba en ella no pertenecer del todo a esta cultura y su
esfuerzo por recuperar su identidad. La presencia de su figura enterrada en la
tierra para dejar constancia de su existencia, de su marca en el mundo.
La
obra de Mendieta está caracterizada por ese retorno al pasado que fue muy
fuerte en las década de los cincuenta en Latinoamérica, como leí en el texto “Una aproximación a la consolidación
del arte moderno en Colombia 1946-1958” de Carmen Maria Jaramillo, una
particularidad de los artistas latinos cuyo trabajo se dio en esta época,
tratan de darle otro significado a elementos de las vanguardia europeas y a
implantar en sus obras sus preocupaciones personales. Retomar temas como los
propios orígenes buscando en las tribus propias de cada región, en sus
tradiciones, rituales y celebraciones.
Personalmente
la admiro la obra de Ana Mendieta, me parece rica en simbolismo, cultura y
hasta historia de las propias raíces, también me parece muy arriesgado que una
mujer en la década de los setenta se atreviera a exigir de una forma tan explícita
y “literal” sus derechos como mujer y a demandar por medio de sus
obras la violencia hacia la mujer, pero a pesar de esto no puedo decir que es
de mis artistas favoritas, para mí, el performance no debería tratarse de un espectáculo
con sangre donde los artistas se lastiman para mostrar una opinión o un punto
de vista.
No hay comentarios:
Publicar un comentario